Foto por: @Psicoloco
Foto por: @Psicoloco

Frente Nacional por la Familia son “lobos vestidos de ovejas”

Ciudad de México 24MAY2017.- Ahora que el Frente Nacional por la Familia (FNxF), a través de la voz de un presunto psicólogo, ofreció curar la homosexualidad, se ha tocado el tema de las “terapias reparativas” (de conversión o “cura gay”), estas que aseguran que la homosexualidad tiene cura.

En México quizá no existen centros profesionales de rehabilitación para la homosexualidad, tal cual existieron en Estados Unidos hace no pocos años, pero si existen otro tipo de instituciones y organizaciones que promueven la idea y la práctica de que la homosexualidad debe y puede ser “curada”, hablo del caso de muchas comunidades religiosas.

Fui un adolescente cristiano evangélico, algunos de mis problemas de salud mental relacionados con mi orientación sexual, que en el tiempo adecuado tuve el privilegio de detectar y sanar, tuvieron su origen en mi experiencia como niño y adolescente miembro de una comunidad cristiana evangélica.

Cuando decidí encaminar mi profesión hacia el trabajo con personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans), encontré en el camino a más “hermanas y hermanos” LGBT dañados por estas experiencias.  

En mi experiencia, siempre existía una presión enorme para “confesar” la homosexualidad y someterse a ser tratado por ella. Recuerdo los continuos campamentos y retiros, donde pastores y presuntos psicólogos, “curaban homosexualidad”, a través de la práctica de “técnicas cristianas”, que ahora me queda claro eran anti éticas y atentaban contra la salud y los derechos humanos; se obligaba a “los sospechosos” a asistir.

Sin contar el continuo señalamiento público y el rechazo explícito de la comunidad. Continuamente la prédica contenía mensajes que señalaban a los homosexuales como algo asqueroso, diabólico y como causa de los “males del mundo”. Incluso proselitismo político desde el púlpito para votar por partidos políticos anti-gays, que en mi caso fue con el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Encuentro Social (PES). A continuación, tres áreas donde las llamadas “terapias reparativas” dejan secuelas, y que nadie está haciendo algo para repararlo:

El autoconcepto:

El autoconcepto se refiere a la idea que tenemos de lo qué creemos ser, es todo lo que pienso de mí. Como adolescente homosexual, en un contexto religioso donde se predican “valores” homofóbicos, lo primero que te pasa es que te construyes un autoconcepto que te reduce sólo a “ser homosexual”, o sea, no hay nada más significativo, ni importante, o que valga la pena considerar de ti, mas que tu homosexualidad, y evidentemente, en este contexto, el concepto de homosexual no es nada positivo.

Este autoconcepto está llenísimo de creencias incorrectas sobre uno mismo, creencias clavadas en lo más profundo de ti que, igual que un Cristo crucificado, están permanente abiertas y definiendo qué o quién eres.

Algunas de estas creencias son: no soy ni seré suficiente, no soy digno de respeto, el homosexual debe ser castigado, y entre otras, no menos importantes, la de no merecer la felicidad.

Estas creencias van desarrollando, a lo largo de la vida, la incapacidad de reconocer, aceptar y vivir sentimientos como la felicidad, el respeto, la satisfacción, la alegría, el éxito, la dignidad, la suficiencia, y el amor. Te dan todas las armas para construirte el autoconcepto perfecto para la infelicidad, que si bien no te matan ellos, te puedes terminar matando tu.

Los Sentimientos y la Autoestima:

Los sentimientos son la forma natural en que, en equipo, el cuerpo y la mente, nos dan pautas para adaptarnos a situaciones sociales y personales, “sentimos” para saber qué y cómo responder.

Si estamos de acuerdo con la idea de que en la mayoría de los contextos religiosos, la represión de sentimientos, especialmente los relacionados con el amor y la sexualidad, es vista como una práctica de buena espiritualidad y, por ende, deseable, imagínense el nivel de exigencia y presión que siente una persona homosexual en comparación de una que no lo es para reprimirse.

Por otro lado, están los sentimientos que se forman en contextos así, por ejemplo, el sentimiento permanente de vergüenza, el de culpa, el miedo exagerado a ser, dar a notar o que se note que eres homosexual. Sumemos un estado constante de sentimientos como frustración ,desesperanza, y soledad; de sentirse un problema sin solución, un enfermo, un condenado, una aberración. La autoestima son todos los sentimientos que sentimos sobre quien uno cree ser, es el valor que nos otorgamos ante la vida.

La autoestima que te formas como homosexual, en un contexto que predica “valores” homofóbicos, te deja vulnerable, sin defensas e incapacitado para amarte y darte un valor adecuado, ante ti y ante los demás.

La Salud y la calidad de Vida:

Si aun no es suficiente saber lo mucho que daña la idea de que la homosexualidad se debe y se puede cambiar o curar, basta revisar lo que la ciencia ha podido comprobado con estadísticas y hechos concretos: la homofobia mata.

Un estudio realizado por la Asociación Americana de Psicología (APA), en 2007, con adolescentes LGBT que experimentaron “terapias reparativas”, concluyó que estos serán ocho veces más propensas a cometer suicidio, que tendrán una probabilidad seis veces mayor de padecer depresión profunda, y que es tres veces más probable que abusen de sustancias.

En México, investigadores del tema han evidenciado el efecto de la homofobia en la salud y calidad de vida de adolescentes LGBT, haciéndolos personas vulnerables al suicidio más que otros, a consumir drogas y alcohol desde muy chicos y a trastornos mentales como depresión y ansiedad, así como a la reducción de calidad de vida.

Ofrecer cura para la homosexualidad:

No hay forma de curar la homosexualidad porque esta no es una enfermedad. Creerlo es irracional, y ofrecerlo un acto que atenta contra los derechos humanos, que promueve la práctica de la psicología y la psiquiatría fraudulenta y anti ética, y en el último de los casos, ¡es tortura humana!

En México, no sabemos cuantos adolescentes LGBT están siendo torturados con el fin de “curarlos” en contextos religiosos, pero lo que si sabemos, es que están siendo “asesinados” silenciosamente a través de una de las peores armas que podemos usar contra alguien: la violencia psicológica.

“Cuidado de los falsos profetas, que vienen vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis… Un árbol bueno no puede producir frutos malos.” – Jesucristo (San Mateo 7:15)

Por Alejandro Torres, psicólogo especializado en atención y apoyo a personas LGBTI

Un comentario

  1. Un replanteamiento total de nuestra sociedad y forma de vida: http://www.howworldcan.be

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

x

Check Also

Anto Fernet y Callo de Hacha a su paso por la "Alfombra Amarilla" de los Eliot Awards 2017 (Foto: Twitter)

Destaca diversidad en Eliot Awards 2017

Ciudad de México 22OCT2017.- Este sábado se entregaron los Eliot Awards 2017, al mejor contenido ...

Sebastián Zurita, Mariana Treviño, Christopher Uckermann y Camila Sodi (Foto: Especial)

Cómo cortar a tu patán y seguir en la heteronorma misógina

Ciudad de México 19OCT2017.- “Cómo Cortar a tu Patán” es una película mexicana que en su ...